MI ASPECTO MALTRATADO

–¿Qué significa soñar con autos, Martina?

–No lo sé, Violeta. Pero tú sí sabes por qué pusiste un auto en tu sueño. Lo pusiste ahí de un color, de una forma o modelo y de un tamaño determinado para darte un mensaje a ti misma.

En cada taller que inicia, Martina parte nuevamente por las explicaciones más básicas.

–Pero un auto es un auto, ¿no? –insiste Violeta.

–Claro, un auto es un auto, pero aunque no siempre seamos conscientes de eso, cada uno de nosotros le da una significación muy personal a cada cosa. Por ejemplo, un auto no tiene la misma importancia para una persona que tenga uno propio que para aquella que ni siquiera sabe manejar. Y ambas pueden soñar con un auto, pero será por razones muy distintas. A ver, cuéntame tu sueño mejor, así me voy a dar a entender de manera más clara. En tiempo presente, por favor.

–De acuerdo –Violeta cierra un instante sus ojos, intentando traer a su memoria las imágenes del sueño.

››En mi sueño voy manejando un auto blanco, un sedán muy antiguo, mecánico, de carcasa dura, como de fierro, y está con los topones de todo su período de vida. De copiloto va Raúl, una pareja que tuve hace años. Vamos manejando por los barrios de mi niñez. Yo intento pasar entre otros autos, no es fácil maniobrar el sedán blanco, pero lo hago bien. Raúl trata de ayudarme y me da instrucciones; es como si lo hiciéramos entre los dos. Ahí termina.

–Ahora dime, en términos generales, qué es un auto, como si yo nunca hubiera visto uno.

–Es un medio de transporte particular, que puede llevar a unas cuatro personas en su interior y sirve para trasladarse de un lugar a otro por la ciudad – responde Violeta.

–¿Y para ti? ¿Qué es un auto para ti? ¿Te gustan?

–A mí me encantan los autos, yo intento renovar el mío cada dos años. Mi auto me lleva a todas partes, es como mi segunda casa, lo cuido mucho. Por eso me llama la atención el sedán del sueño. ¡Yo no tendría uno así!

–Es decir, que descartamos que se trate de tu auto actual, así es que el auto de tu sueño quiere transmitirte otra cosa. Dime, ¿te gustan los autos de color blanco? ¿Qué es para ti el blanco?

–El color blanco para un auto no me gusta, es como falto de vida, fome, aburrido –Violeta hace una mueca de desagrado con su boca.

–Entonces intentemos con la siguiente pregunta. ¿Habrá algún aspecto tuyo que sea falto de vida, aburrido quizá, de algún modo antiguo, difícil de maniobrar, que lleve las marcas de las heridas de toda su vida y que por esa misma razón tenga una "carcasa dura"? Puede resonarte parte de la pregunta o toda ella –se encarga de aclarar Martina.

Violeta abre mucho sus ojos y sus mejillas se llenan de un color rosado. Se lleva la mano a su pecho y asiente con su cabeza.

–Claro que sí, Martina… Me cuesta hablar de eso, pero yo sufrí mucho abandono de niña. Mi madre nos dejó a mí y a mis hermanos con mi padre y se fue a otro país. Y mi pobre padre no tenía mucho tiempo para nosotros. Siento que en muchos aspectos yo me hice a mí misma.

–¿Será por eso que tienes una capa de dureza sobre ti? ¿Puede ser que creas que hay situaciones que para otros son muy dolorosas y, sin embargo, no las sientes así para ti?

–Antes, Martina. Eso era así antes. Ahora me sorprendo llorando de la nada y el problema es que me cuesta manejarlo –Violeta se seca algunas lágrimas–. Parece que esa carcasa se está derritiendo, y he sentido miedo de no poder controlar mis emociones.

–Háblame de Raúl, quién es, cómo es y tu relación con él.

–Raúl era mi pareja de hace algún tiempo. Es un hombre quejumbroso que sufrió mucho abandono de niño, a quien le cuesta confiar en que lo quieran; siempre buscaba pruebas de que yo no lo quería lo suficiente. Pero a la vez es un ser muy cálido, muy sensible, muy amoroso. Y muy inteligente. No lo veo desde que terminamos.

–¿Y hay algún aspecto tuyo al que le cueste confiar en que lo quieran, pero que al mismo tiempo es cálido, amoroso y muy inteligente?

–Sí, supongo que también reconozco ese aspecto en mí.

–¿Y qué te querrá decir el sueño cuando te muestra que, aunque es difícil de manejar tu aspecto maltratado, tú lo haces bien, pero con la ayuda de Raúl? ¿Y en los barrios de tu niñez?

–Bueno, si él representa mi parte desconfiada, pero cálida e inteligente, creo que el sueño me quiere decir que yo puedo manejar mi aspecto maltratado, siempre que lo haga con amor, con calidez y usando mi inteligencia. Y con estos dos aspectos trabajando en conjunto podré transitar por esos períodos de mi niñez donde sufrí mucha falta de amor. Y que puedo sentirme segura y confiada al hacerlo.

Martina sonríe.

–Y entonces, Victoria. ¿Qué significa soñar con un auto?

–¡Depende! –ríe abiertamente Victoria.

Edna Wend-Erdel

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