PERMISO PARA CASARME DE NUEVO

–¿Quién quiere contar un sueño hoy? –Martina da una rápida mirada a todos sus alumnos. Parece que nadie quiere trabajar ese día.

–Yo… tengo un sueño, pero es muy corto, no sé si dé para analizarlo –se escucha tímidamente a Macarena.

–Veremos si es tan corto como crees –sonríe Martina.

–Es simple. En mi sueño estoy en la oficina de Ignacio, mi ex marido. Parada frente a él le digo: "Ignacio, yo quiero casarme de nuevo”, como pidiéndole permiso. En cuanto se lo digo veo a la izquierda una imagen: yo, vertiendo agua sobre el parabrisas delantero de un auto Mercedes Benz gris. Eso es todo.

–Bueno, cuéntanos un poco. ¿Hace cuánto tiempo que estás separada?

–Hace ya ocho años. Y actualmente tengo una pareja, estamos muy enamorados, pero no he pensado en casarme de nuevo. Los sueños son tan raros a veces…

–Y dime, ¿qué es el matrimonio? En términos generales.

–El matrimonio es una institución que implica un compromiso de una pareja de vivir juntos, cuidarse y, aunque medio ridículo, de amarse "para siempre" –Macarena acentúa estas últimas palabras. –Ridículo, porque quién puede comprometerse a amar a alguien para siempre. Nadie.

–¿Y qué piensas tú del matrimonio? ¿Te gusta, te atrae volver a casarte, te gustó estar casada?

–Me gustó y me cargó. El matrimonio tiene cosas muy lindas, te proyectas en todo con una persona, se construye una vida juntos y ambos se apoyan o debieran apoyarse en todo. Pero convivir es algo muy difícil. Y lo que considero más complicado es el compromiso a permanecer en esa relación indefinidamente. ¿Cómo puedes comprometerte a estar siempre junto a alguien como pareja? ¿Cómo puedes saber si el amor que hoy sientes por alguien será el mismo siempre, si crecerá o si morirá rápidamente? Yo partí muy bien en mi matrimonio, pero las cosas fueron cambiando en el camino. Y hoy me asusta pensar en casarme de nuevo, lo siento como una cárcel.

–¿Y por qué será que tienes que pedirle permiso a Ignacio?

–No lo sé. Cuando me casé me comprometí a permanecer en esa relación para toda la vida y creo que eso pesa mucho. Pienso que eso generó un vínculo muy grande entre los dos que, como tal, va más allá del término del amor. Y quizá quiero que él me libere de ese compromiso.

–En relación con tu nueva pareja, ¿será que estás sintiendo que de algún modo es algo importante para ti, quizá más de lo que crees a simple vista y lo estás viendo como algo más profundo? ¿Quizá quisieras proyectarte con él, construir una vida junto a él, tener con él todo lo lindo que sí tiene el matrimonio?

Macarena fija sus ojos en Martina. Pero lo hace intentando detener el torrente de emociones que se le atoran en el pecho y que ella no quiere ver convertidas en lágrimas. Suspira hondamente. Tiene razón. Esa pregunta despertó en ella un anhelo que se ha estado instalando en su interior desde hace ya un tiempo; es sólo que no quería verlo.

–Dime qué es un auto y luego qué un Mercedes Benz –Martina interrumpe a Macarena en sus pensamientos.

–Bueno, un auto es una máquina que sirve para desplazarse de un lugar a otro. La marca Mercedes Benz es muy buena, es alemana, es muy segura y de excelente calidad. No me atrae especialmente, me parece algo que antiguamente se consideraba muy apetecible, pero es de líneas antiguas. Y el color gris no me gusta. Ahora que lo pienso, en el estacionamiento de mi edificio se estaciona un Mercedes Benz gris, pero es moderno y me parece lindo. Al verlo, he pensado que no estaría mal tener uno. Qué contradictorio –ríe finalmente Macarena.

–Ahora háblame sobre eso de sacar la escarcha del parabrisas.

–La escarcha es hielo fino, se deposita en el parabrisas cuando hace mucho frío e impide mirar hacia adelante. Al ponerle agua tibia se aclara el parabrisas y es posible ver a través del mismo, es posible avanzar.

–Ahora cuéntame, en materia de relaciones de pareja, ya que es el tema del sueño, ¿qué es aquello clásico, de excelente calidad, duradero y seguro, pero que hasta ahora has considerado antiguo?

–¡El matrimonio!

–¿Y será que en los últimos tiempos tú has depositado un hielo frío sobre tu noción de matrimonio?

–Claro. Como te dije, por mucho tiempo he considerado que el matrimonio es una cárcel a la que no quiero volver.

–¿Y qué te querrá decir el sueño cuando te muestra que, al momento de pedir autorización a tu ex marido para que te libere del compromiso que hiciste con él, le quitas el hielo al Mercedes Benz gris?

–Hmm… Si derramo agua sobre el parabrisas para sacarle el hielo que no me permite ver más allá, puede ser que internamente algo esté cambiando en mí, que le estoy dando calor a mi noción de matrimonio que no me permitía avanzar. Que quizá de alguna forma ya no lo estoy viendo como una cárcel y que esta nueva visión logrará que mire nuevamente hacia adelante.

››Qué bonito.

Edna Wend-Erdel

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